Sobre mi obra



La representación es la imagen de un objeto ausente; lo presente en ella es el medio por el cual se muestra, sus formas y materiales. Es una imagen conjugada en pasado; lo presente es el lenguaje en el que se soporta.

Interrogando la palabra realismo y la noción tradicional de dibujo ligada a esta, busco ir de la representación a la presencia, lo que implica, en términos de imagen, el tránsito de la representación a la abstracción (formas concretas), luego de la imagen a los materiales y su disposición en el espacio. En términos de esa noción tradicional sería ir del dibujar al no dibujar, por ya no haber trazo, y por lo tanto, tampoco dibujante. A su vez, estas negaciones son posibilidades de expansión: ponen en duda los límites de un hacer y también las certidumbres que lo sustentan. 

Podrían ser las imágenes, la realidad y las palabras tres líneas que se entienden paralelas, que sólo se reflejan, pero se cruzan: se malentienden, se celebran y se confunden entre ellas, entre representaciones y presencias.